El Principado de Mónaco

Con 170.000 millones de euros en activos gestionados por 25 entidades bancarias y 71 sociedades de gestión, el Principado de Mónaco es un centro financiero internacional de primer nivel. Sus puntos fuertes son: una fiscalidad moderada y la confidencialidad de la información, participando al mismo tiempo de forma activa en la lucha contra el blanqueo de capitales y el terrorismo.

Fiscalidad moderada

Para las personas físicas: la fiscalidad monegasca se caracteriza por la ausencia de impuestos directos (impuesto sobre la renta, sobre el capital, impuesto sobre bienes inmuebles o de vivienda…).

Sin embargo, esta norma no se aplica a los ciudadanos franceses que no puedan justificar 5 años de residencia en Mónaco a fecha del 31/10/1962, los cuales permanecen sujetos a la fiscalidad francesa.

Para las empresas: no se percibe ningún impuesto directo para las empresas industriales o comerciales que realicen más del 75 % de su volumen de negocio en el Principado.

Las empresas establecidas en Mónaco que no cumplan este criterio están sujetas al impuesto sobre sociedades. El tipo impositivo aplicable es del 33,33 %.

Confidencialidad

Los directivos y el personal de las entidades financieras establecidas en el Principado están sujetos al secreto profesional. El incumplimiento de este secreto se sanciona con las penas previstas en el artículo 308 del Código Penal.

Están amparados por el secreto profesional los datos sobre las operaciones, especialmente de gestión de patrimonios, así como la existencia, el funcionamiento y el saldo de las cuentas bancarias.

No obstante, como en todos los países con un sistema financiero organizado, el secreto profesional no es oponible a los organismos de supervisión del sistema bancario monegasco y de Lucha contra el Blanqueo de Capitales que a su vez están sujetos al secreto profesional, ni a las autoridades judiciales monegascas que actúen en el marco de un procedimiento penal.

Lucha contra el blanqueo de capitales y el terrorismo

El Principado de Mónaco lleva mucho tiempo aplicando una política activa de lucha contra la delincuencia organizada, el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo.

Con este fin, la legislación se refuerza periódicamente y ha sido evaluada favorablemente en diversas ocasiones por los organismos internacionales competentes:

G.A.F.I. (Grupo de Acción Financiera Internacional sobre el blanqueo de capitales)
MONEYVAL (Consejo de Europa)
F.M.I. (Fondo Monetario Internacional)